*Luego de que dos exfuncionarios de Rocha Moya se entregaron en EU
JUAN GARCÍAHEREDIA
Los recientes hechos relacionados con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y exfuncionarios de su administración “están derrumbando la narrativa oficial de que nada estaba pasando en Sinaloa”, señaló el senador panista Mario Váquez.
Como se sabe, informes difundidos revelan que ayer 15 de mayo de 2026 se entregaron en Estados Unidos (EU) el general en retiro y exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, así como el exsecretario de Finanzas de esta entidad, Enrique Díaz, ambos acusados por la justicia estadounidense de supuestos vínculos con el narcotráfico, junto con Rocha Moya y otras siete personas, entre ellos el senador morenista Enrique Inzunza.
Aunque EU solicitó desde hace días la extradición de los acusados, en el gobierno de México se decía que no había pruebas para ello; sin embargo, el 15 de mayo se difundió que dos de los 10 señalados se entregaron.
Por otra parte, diversos medios en México han publicado que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de Hacienda congeló las cuentas bancarias de Rocha Moya y del senador Enrique Inzunza, así como de otros ocho implicados.
En tanto, en legislador del Partido Acción Nacional (PAN), Mario Váquez, opinó en un comunicado que los recientes hechos relacionados con Rubén Rocha Moya y exfuncionarios de su administración “están derrumbando la narrativa oficial de que nada estaba pasando en Sinaloa”.
“Es cada vez más difícil sostener que no había indicios, denuncias o señales de advertencia sobre lo que estaba sucediendo en Sinaloa”, recalca el representante popular panista por Chihuahua.
Añade que “el asunto ya no se puede reducir a un individuo. Estamos presenciando el tejido político-criminal que funcionó durante años bajo el amparo de la protección política y que dejó al pueblo de Sinaloa atrapado entre la violencia y la impunidad”.
Consideró que los recientes movimientos demuestran que “la tesis de que no había evidencia se está desmoronando”, ya que renuncias, investigaciones, incautaciones financieras y procesos relacionados con autoridades estadounidenses comenzaron a acumularse.
“Lo que la gente quiere y espera, es justicia. Que el poder político nunca más esté por encima de la ley o al servicio de intereses criminales”, puntualizó Mario Vázquez.




