*Ya se siente el entusiasmo por el futbol: GBM
*Impulsa el turismo, entretenimiento y servicios
JUAN GARCÍAHEREDIA
En México hay gran expectación ante la próxima inauguración del Mundial de Futbol 2026 el 11 de junio de este año en el Estadio Banorte -temporalmente llamado Estadio Ciudad de México- (antes Estadio Azteca) en la capital nacional.
De acuerdo con el Grupo Bursátil Mexicano (GBM), con el inicio del torneo de futbol más esperado el próximo 11 de junio, México hará historia al convertirse en el primer país en albergar esta justa deportiva en tres ocasiones.
“Aunque en esta edición comparte la sede con Estados Unidos y Canadá, la expectativa y entusiasmo por el futbol ya se sienten en el país, impulsando especialmente a sectores ligados al turismo, entretenimiento y servicios”, subrayar GBM.
La firma puntualiza que serán 13 los partidos que se disputarán entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. “De alcanzarse el aforo total en cada encuentro, se estima la asistencia de más de 856 mil aficionados”.
Utilizando el marco de impacto económico de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación) para estos eventos, analistas de GBM estiman un gasto promedio del visitante de 416 dólares por día durante una estadía de 12 días, lo que se traduce en aproximadamente cuatro mil 300 millones de dólares en actividad económica incremental, equivalente a cerca de 0.2 puntos porcentuales de crecimiento económico.
“Se prevé que las ciudades sede experimenten una mayor ocupación hotelera, un incremento en la afluencia a restaurantes y una mayor demanda de ropa, electrónica y servicios de ocio; efectos que podrían extenderse más allá de las semanas del torneo. Además, datos históricos de la FIFA indican que aproximadamente el 65 por ciento de los turistas deportivos regresan a los países anfitriones. Para México, se estima que este efecto de turismo legado generará aproximadamente 188 millones de dólares en gasto adicional en los años posteriores”, señala dicha empresa.
Asimismo, explica que, por su parte, el sector retail suele registrar un crecimiento significativamente mayor durante los años mundialistas, incluso cuando México no es anfitrión, en comparación con periodos sin torneo. Este comportamiento pone de relieve la capacidad del evento para estimular el consumo de manera amplia, incluso en regiones que no son sede de partidos.
Conforme a datos del GBM, esta gran fiesta del futbol no solo despierta la pasión de millones de aficionados, sino que también impulsa de forma significativa —aunque temporal— la demanda del consumidor, consolidándose como un motor coyuntural de consumo, conversación y dinamismo económico en el país.




