Maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), seguidores de la llamada Generación Z, médicos y enfermeras disidentes, Transportistas y madres buscadoras, contingentes a los cuales se agregarían familiares de pacientes del Instituto Mexicano del Seguro Social, (IMSS) están siendo convocados por diversos colectivos para realizar una megamarcha el 11 de junio, fecha en que se inaugura en México la Copa Mundial FIFA 2026, lo que paralizará la ciudad de México y pondría en riesgo la inauguración del Campeonato Mundial de Futbol en México, toda vez que uno de los objetivos de los manifestantes es llegar hasta las puertas del Estadio Ciudad de México, que anteriormente se llamaba Azteca y ahí efectuar un mitin.
Las arterias que se paralizarían por la megamarcha, serían Avenida de Los Insurgentes, Calzada de Tlalpan y División del Norte, ya que estas vialidades quedarían bloqueadas por los manifestantes, que partirían de distintos rumbos, pues su objetivo principal es llegar al Estadio.
Este alto riesgo, sin duda es consecuencia de la indolencia de las actuales autoridades, que han hecho caso omiso a las demandas de los manifestantes,
En el caso de los maestros, estos han tenido varias reuniones con los titulares de las Secretarías de Gobernación y de Educación, pero las negociaciones no han avanzado, porque las concesiones que admite el gobierno para poner fin al conflicto, además de ser escasas, no cumplen con las exigencias de los maestros, cuyo argumento principal es la abrogación de la Ley del ISSSTE, que fue un compromiso de campaña asumido por la actual presidente de la República, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, ante los maestros de la CNTE, quienes ahora le exigen que cumpla su promesa.
Esta grave situación, como ya lo advertimos en anteriores comentarios, puede provocar una situación quizá peor o por lo menos semejante a la ocurrida en 1968, y la cancelación, por seguridad, de la inauguración en México, del Campeonato Mundial de Futbol FIFA 2026, lo que constituye hasta ahora el conflicto más peligroso que pudiera enfrentar la titular del Poder Ejecutivo Federal, la cual ya ha anticipado que no asistirá a la inauguración del citado evento. Los tambores de guerra ya sonaron en el territorio nacional, ojalá que sin consecuencias.




