Circula en la red social You Tube, un video en el que se afirma que se realizó un estudio de última generación, efectuado con inteligencia artificial (IA) mediante un algoritmo llamado Axioma, para mostrar con datos matemáticos, en qué año podría ocurrir el regreso a La Tierra de Jesús de Nazareth, esta vez con toda su fuerza, poder y potestad, pero no dice en qué universidad se efectuó el protocolo ni la revista científica en que sus resultados hayan sido publicados, lo que confirma que no todo lo que se publica en redes sociales es fidedigno aunque lo pudiera parecer para quienes estamos en búsqueda de la verdad.
Se afirma en el video que sin considerar dogmas religiosos, las interpretaciones humanas y los factores emocionales, con la frialdad que dan los números, la IA usó las matemáticas puras para lleva a cabo este examen y en la investigación, que se llevó a cabo con todo el rigor científico, Axioma, identificada por los científicos como una red neuronal cuántica, diseñada para encontrar datos incluso en masas muy complejas que la mente humana todavía no es capaz de percibir, recibió la instrucción de analizar científicamente La Biblia, el documento espiritual más poderoso que existe sobre la Tierra y que curiosamente se entrelaza de manera profunda con la Ciencia, a fun de saber en qué año se hará efectiva La Parusía, es decir la segunda venida de Jesús Cristo.
Tras haber realizado un recorrido cuántico por todos los pasajes del documento sagrado, Axioma, llegó a la conclusión de que el final de los tiempos como los conocemos ahora llegará entre el año 2028 y 2030, cuando Jesús de Nazareth regrese investido con todo su poder divino a salvar al mundo de la III Guerra Mundial y al planeta mismo, del holocausto.
Con esta información, se le pidió a Copilot, un asistente conversacional de Microsoft, impulsado por IA, un análisis sin sesgos de tal afirmación y la respuesta fue que algunas corrientes modernas, especialmente en círculos apocalípticos o proféticos, han sugerido como años de La Parusía, el 2027 o 2028, basándose en cálculos de ciclos bíblicos, las interpretaciones de Daniel y El Apocalipsis, o bien con fenómenos astronómicos, pero a la fecha, no existe evidencia histórica ni científica, que respalde tales predicciones. Son interpretaciones teológicas o especulativas.
La IA puede analizar textos, tradiciones y predicciones, pero no puede saber ni confirmar cuándo ocurrirá la segunda venida de Jesús Cristo, pero lo que sí puede hacer es mostrar cómo diferentes grupos interpretan las profecías y qué impacto tienen tales expectativas en la cultura y la fe, pero más allá de las fechas y de las especulaciones, lo que la fe cristiana subraya es la preparación espiritual. Vivir con esperanza, justicia y amor, como si el regreso de nuestro Señor Jesús Cristo pudiera ser en cualquier momento y la historia muestra que cada generación ha tenido su propia expectativa del fin de los tiempos, lo que refleja más la necesidad humana de esperanza y sentido, que una cronología exacta.
PREDICCIONES A LO LARGO DE LA HISTORIA
En los siglos del I al IV, Después de Cristo (DC), los cristianos vivían con la expectativa de un regreso inminente del Gran Maestro; Padres de la Iglesia, como Irineo y Agustín, insistieron en que no debía fijarse fecha, pues era un misterio divino. Luego, en la Edad Media, algunos movimientos apocalípticos interpretaron plagas y guerras como señales del fin del mundo. Posteriormente, durante los siglos XVI y XVII, reformadores como Martín Lutero, pensaban que el fin del mundo estaba cerca, pero no fijaron fechas exactas del regreso del Hijo de Dios, aunque algunas sectas menores sí hicieron cálculos basados en Daniel y El Apocalipsis del Apostol Juan.
Posteriormente, en el siglo XIX, el Movimiento Millerita, en los Estados Unidos, anunció el regreso de Jesús Cristo para el año de 1844, lo que se llamó “el gran chasco” al no cumplirse y de ahí surgieron denominaciones como los adventistas Del Séptimo Día. Luego, en el Siglo XX, algunos intérpretes modernos sugirieron fechas como 2027 o 2028, basándose en cálculos de jubileos bíblicos o ciclos astronómicos, pero ninguna de las iglesias acepta tales predicciones como oficiales y tales predicciones tampoco tienen respaldo histórico ni científico.
Sin embargo, la expectativa del regreso de nuestro Señor Jesús Cristo, y el temor de la humanidad a una III Guerra Mundial, son dos visiones que reflejan la tensión entre esperanza espiritual y riesgo histórico, concluye Copilot, y en tal sentido afirma que los expertos en geopolítica advierten que un conflicto nuclear tendría devastadoras consecuencias, ya que el llamado invierno nuclear, podría oscurecer la atmósfera durante décadas, reduciendo la temperatura global y afectando la agricultura; algunos estudios sugieren que los efectos de una III Guerra Mundial, podrán prolongarse por más de cien años, con una drástica reducción de la vida en la Tierra, por eso para el Cristianismo, el regreso de Jesús Cristo es la esperanza última, más allá de cualquier catástrofe humana y la fe Cristiana enseña que La Parusía, ocurrirá en el momento en que Dios disponga, incluso en medio de crisis globales.




