*Eso tendría que someterse a una evaluación ambiental rigurosa, dice el Cemda y otras agrupaciones
JUAN GARCÍAHEREDIA
Ambientalistas manifestaron su oposición a la eventual instalación de centrales eléctricas flotantes conocidas como “powership” frente a costas de Quintana Roo, mientras no exista información pública suficiente sobre los proyectos.
Cabe señalar que en mayo de 2026 se difundió en varios medios la presunta intención de la empresa turca Karpowership para instalar un powership con una capacidad instalada de 250 megawatts, acoplado a un buque terminal de gas natural, a fin de inyectar electricidad a la Península de Yucatán. Incluso, según lo publicado, dicha compañía realizaría esto en supuesta coordinación con la Secretaría de Energía (Sener) y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).
“Reconocemos la urgencia de garantizar un suministro eléctrico suficiente y confiable para la población de Quintana Roo”, recalcan 12 organizaciones encabezadas por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).
“Sin embargo -añade-, advertimos que la eventual instalación de centrales eléctricas flotantes, conocidas como powerships, no puede plantearse como una solución inmediata sin antes evaluar de manera integral sus impactos ambientales y sociales, garantizar la participación pública y analizar alternativas energéticas más sostenibles”.
Explican que el Cenace reconoció formalmente la necesidad de contar con capacidad adicional para atender la demanda eléctrica de la Península de Yucatán y Tabasco mediante el Oficio CENACE/DOPS/239/2026, correspondiente a la «Convocatoria de Adquisición por Confiabilidad Veranos 2026 y 2027».
“A partir de la convocatoria del Cenace -destacan las agrupaciones-, diversos medios de comunicación han informado que una parte de la capacidad adicional requerida podría ser cubierta mediante powerships. Asimismo, representantes de la empresa Karpowership han realizado declaraciones públicas sobre posibles proyectos en la región”.
“Hasta ahora, sin embargo, no existe información pública suficiente que permita confirmar la eventual instalación de estas centrales en Quintana Roo, conocer su posible ubicación o determinar las condiciones ambientales y administrativas bajo las cuales podrían operar”, indica el Cemda en un comunicado junto con asociaciones como el Grupo Gema del Mayab, Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano, Casa Wayuu, Grupo Tortuguero del Caribe y la Iniciativa para la Conservación de Ecosistemas de la Península de Yucatán.
Las powerships -explican- son centrales termoeléctricas instaladas sobre embarcaciones que pueden conectarse con relativa rapidez a una red eléctrica. Aunque suelen promoverse bajo el argumento de que pueden operar con gas natural licuado (GNL), continúan siendo infraestructura basada en combustibles fósiles y su operación puede generar impactos ambientales relevantes.
Quintana Roo forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, uno de los sistemas coralinos más importantes del mundo y un ecosistema que actualmente enfrenta una situación crítica, subrayan las ambientalistas recalcando que “cualquier propuesta para instalar centrales eléctricas flotantes en Quintana Roo tendría que someterse a una evaluación ambiental rigurosa, transparente e integral”.
“Las organizaciones firmantes nos oponemos a la eventual instalación de centrales eléctricas flotantes en Quintana Roo mientras no exista información pública suficiente sobre los proyectos, sus posibles ubicaciones e impactos; una evaluación ambiental rigurosa e integral; mecanismos efectivos de participación ciudadana; y un análisis transparente de las alternativas disponibles para atender la demanda eléctrica de la región”, subraya el Cemda en el escrito de prensa donde también aparecen los nombres de Healthy Reef Initiative, Moce Yax Cuxtal, SOS Cenotes, Conexiones Climáticas, Greenpeace México y la Red Gran Caribe Libre de Fósiles.




