Las infecciones siguen siendo uno de los mayores desafíos de salud pública en México, en virtud de que cada día, millones de personas conviven con bacterias en el transporte, el trabajo, la escuela, o el hogar. Por ello, especialistas en Infectología y Urología, advierten sobre el riesgo de las infecciones la manera de prevenirlas e insisten en la importancia de identificar oportunamente las señales de alerta, evitar la automedicación y fomentar el apego estricto a las indicaciones y tratamientos médicos prescritos para prevenir innecesarias complicaciones, a fin de garantizar una recuperación efectiva y segura.
En tal sentido, el reporte acumulado de 2026 de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud confirma que las infecciones respiratorias agudas se mantienen como la primera causa de morbilidad nacional, superando los 12 millones de casos anuales. En el segundo lugar de atención médica se ubican los padecimientos gastrointestinales, con un notable repunte de consultas durante las épocas de calor, según datos del INEGI y la AMIS. Finalmente, las infecciones del tracto urinario constituyen la tercera causa de enfermedad en el país, superando los 2 millones de casos registrados al año y afectando de manera desproporcionada a las mujeres debido a factores anatómicos y biológicos.
Detrás de esta elevada incidencia se encuentra la facilidad y rapidez con la que se propagan los patógenos en la vida cotidiana. Por eso, de acuerdo con la Dra. Yessica Pérez, infectóloga del Hospital General del IMSS, “es muy importante entender cómo se transmiten estas infecciones, especialmente las respiratorias y digestivas, para poder mitigar los contagios. Las bacterias suelen transmitirse con diminutas gotas de saliva expulsadas al hablar, toser o estornudar, se adhieren a superficies a las cuales ya contaminadas estamos expuestos. También se pueden transmitir a través de agua o alimentos que no han sido desinfectados de manera adecuada”.
Los especialistas indicaron que reconocer a tiempo las señales de alarma de las infecciones resulta determinante para el pronóstico del paciente. Ante síntomas como fiebre persistente, dificultad para respirar, dolor lumbar intenso, vómito o presencia de sangre en la orina, es primordial acudir de inmediato a una valoración médica. Solo un profesional de la medina puede diferenciar entre infecciones virales y bacterianas, solicitar cultivos específicos cuando sea necesario y prescribir el tipo de tratamiento que requiere cada padecimiento.
Es fundamental seguir al pie de la letra las recetas médicas y no reutilizar prescripciones anteriores ni intercambiar medicamentos con otras personas. Aunque los síntomas parezcan idénticos, cada organismo y cada infección son diferentes. Reutilizar fármacos sin evaluación puede calmar temporalmente las molestias, pero oculta el cuadro real de la infección, permitiendo que avance hacia complicaciones más severas como neumonías o infecciones renales. Además, alterar las dosis o suspender el tratamiento enseña a las bacterias a resistir los medicamentos, obligándonos a recurrir a tratamientos mucho más agresivos y costosos”, señaló por su parte el Dr. Jaime Uscanga, urólogo del Cetro Médico ABC.




