* Trump, Putin y Netanyahu, entre otros, desplegaron una ofensiva de conquista
JUAN GARCÍAHEREDIA
Al evaluar acontecimientos de ámbito nacional, regional y mundial, la organización civil Amnistía Internacional (AI) destaca que a lo largo de 2025 los bienes comunes de la humanidad fueron presa de depredadores voraces y saqueadores brutales a la caza de trofeos injustos. Este año se recordará “por sus depredadores y matones”.
“Líderes políticos como Trump, Putin y Netanyahu, entre otros muchos, desplegaron una ofensiva de conquista para lograr el dominio económico y político mediante la destrucción, la represión y la violencia a escala masiva”, resalta la agrupación defensora de derechos humanos en el prefacio de la edición de 2026 de su informe anual.
Subraya que “tal como Amnistía Internacional venía advirtiendo desde hacía tiempo, se estaba fraguando un panorama mundial que podía desatar una ferocidad primitiva. Pero en 2025 se echó leña al fuego temerariamente, a medida que bruscos golpes de timón nos alejaban del orden internacional surgido de las cenizas del holocausto y de la destrucción absoluta de las guerras mundiales, que, aun siendo insuficiente, se había ido consolidando lenta y trabajosamente a lo largo de los 80 años anteriores”.
“En vez de hacer frente a los depredadores, casi todos los gobiernos, incluidos la mayoría de los Estados europeos, prefirieron apaciguarlos. Algunos incluso intentaron imitarlos. Otros se parapetaron tras ellos para protegerse. Sólo unos cuantos optaron por plantarles cara”, indica.
Al señalarse -entre otras cosas- que el año 2025 se recordará “por sus depredadores y matones”, se puntualiza que rige la guerra, no la diplomacia -el genocidio de Israel contra la población palestina de Gaza continúa, a pesar del denominado “alto el fuego”-; los crímenes de lesa humanidad cometidos por Rusia en Ucrania se intensifican; Estados Unidos lleva a cabo homicidios extrajudiciales extraterritoriales y ataques ilícitos contra Venezuela e Irán y amenaza con tomar Groenlandia.
En Myanmar, República Democrática del Congo y Sudán continúan cometiéndose crímenes de manera incontrolada, y la población de Oriente Medio está sumida de nuevo en un caos que amenaza con abarcar cada vez más países, manifiesta dicho texto firmado por la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard.




