*Una interrupción puede comprometer su estabilidad financiera, dice Adriana Murra
*La compañía recomienda realizar ejercicios periódicos de identificación de riesgos
A pesar de que los fenómenos naturales son cada vez más intensos, hay empresas u organizaciones que contratan seguros con coberturas insuficientes para cuando ocurre un evento, según informes revelados en septiembre de 2026 por la empresa estadounidense Lockton México, la cual es una correduría y consultora de seguros.
De acuerdo con la subdirectora comercial de Energía e Infraestructura de Lockton México, Adriana Murra, “hoy las empresas enfrentan riesgos mucho más complejos que hace algunos años. Los fenómenos naturales son cada vez más intensos y una interrupción puede comprometer no solo la operación de un proyecto, sino también su estabilidad financiera”.
Un comunicado de la firma resalta que, si bien los daños materiales suelen ser el primer impacto visible tras un evento inesperado, las consecuencias más relevantes suelen presentarse en la continuidad de las operaciones. En sectores como infraestructura y energía, muchos activos críticos son fabricados específicamente para cada proyecto y su reposición puede tomar más de un año, prolongando considerablemente los tiempos de recuperación.
En ese punto, cuando una instalación deja de operar, las pérdidas no se limitan al daño físico. También existen incumplimientos contractuales, retrasos en proyectos, costos extraordinarios y una presión financiera que puede extenderse durante meses, conforme a la directiva.
ERRORES Y RECOMENDACIÓN
A propósito de lo anterior, Lockton México destaca que uno de los errores más frecuentes que ha identificado, es que algunas organizaciones (empresas) contratan coberturas que no corresponden con la exposición real de sus operaciones o buscan reducir costos asegurando valores inferiores a los reales.
“Muy frecuentemente encontramos activos subvaluados o empresas que deciden no contratar coberturas por interrupción del negocio. El problema aparece cuando ocurre un evento y descubren que la protección contratada resulta insuficiente para responder al impacto económico que enfrentan”, explica Adriana Murra.
Así pues, para Lockton, la gestión del riesgo no debe limitarse a la contratación de seguros una vez que un proyecto entra en operación. El análisis debe iniciar desde las etapas de diseño, planeación y construcción, identificando los riesgos específicos de cada etapa del proyecto para desarrollar estrategias que permitan mitigarlos antes de que se materialicen.
“Cuando una empresa conoce sus riesgos puede gestionarlos, establecer planes de acción y definir cómo atender cada escenario antes de que ocurra. Eso permite actuar con rapidez y disminuir considerablemente las pérdidas”, afirmó la ejecutiva.
Frente a eso, la compañía recomienda realizar ejercicios periódicos de identificación y mapeo de riesgos que permitan conocer la exposición real de cada organización y establecer estrategias específicas para reducir el impacto de posibles contingencias.




