Con motivo de los 450 años de la fundación de Morelia, la emblemática Explanada de la Alhóndiga de Granaditas vibró con la Noche michoacana, un espectáculo multidisciplinario que fusionó poesía purépecha, sones de Tierra Caliente y vanguardia digital
La magia de Michoacán se apoderó de Guanajuato en una de las veladas más memorables del 54 Festival Internacional Cervantino (FIC). En el marco de los festejos por el 450 aniversario de la fundación de Morelia y como parte de las acciones del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia impulsado por la Secretaría de Cultura federal y el gobierno estatal, la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas se transformó en un lienzo vivo donde la herencia ancestral dialogó de tú a tú con la innovación tecnológica.
Bajo la dirección artística del compositor Rodrigo Sigal —quien concibió a la tecnología no como un adorno, sino como el hilo conductor de una narrativa visual y sonora—, el público presenció un recorrido inmersivo por las regiones del estado enriquecido con proyecciones en circuito cerrado, transmisiones en tiempo real, animaciones y videomapping proyectado sobre vestuarios diseñados exprofeso. En este universo visual, la poesía purépecha fungió como un puente entrañable entre la historia, la cosmogonía y los sentimientos de la comunidad.
El viaje musical comenzó con los acordes tradicionales del conjunto Los Carácuaros, transportando a los asistentes a los paisajes y la indumentaria de Tierra Caliente. Los colores y la identidad cobraron aún más fuerza con la presencia de la cantante Rocío Vega y su Grupo Mezcal, quienes interpretaron temas en lenguas originarias y rindieron tributo a compositores históricos al entonar clásicos como Janitzio de Agustín Lara. La energía festiva continuó con la Gran Banda de Zurumucapio, dirigida por Serafín Ibarra, cuyos arreglos musicales sirvieron de marco para la destreza dancística del Ballet Folklórico Corcovi de Michoacán.

Entre estampas que evocaron desde la célebre Danza de los viejitos hasta la solemnidad del Día de Muertos y el místico arribo de la mariposa monarca, el escenario resonó con un repertorio entrañable que incluyó piezas como El toro sin caporal, Flor de Canela, Mi lindo Uruapan, Malagueña Calentana, Juan Colorado, El costeñito, Son del Corpus y Qué lindo Michoacán. Esta magistral muestra reafirmó el compromiso del festival por visibilizar la inmensa diversidad cultural de las 20 entidades federativas presentes en esta edición, consolidando un espacio donde el pasado y el futuro se abrazan a través del arte.




