Entre la energía de Mike Patton, tecnología de realidad aumentada, cabaret íntimo y una muestra de talento internacional el 54 Festival Internacional Cervantino ha levantado el telón
Las calles empedradas de Guanajuato volvieron a latir con fuerza este fin de semana. La edición 54 del Festival Internacional Cervantino (FIC) arrancó actividades con una jornada inaugural vibrante que conquistó al público desde la emblemática Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, donde La presentación de Mondo Cane con Mike Patton dinamitó el consenso en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, dividiendo radicalmente a la audiencia entre la euforia superficial y el reproche categórico. Si bien la ejecución de clásicos italianos y de himnos de la cultura popular mexicana como La llorona, Luz de luna y Hasta que te conocí encendió a un sector del aforo, para la crítica y un nutrido grupo de espectadores la actuación dejó un sabor profundamente amargo.
Y es que para una plaza de esta investidura, apelar al aplauso fácil mediante la inclusión de fragmentos folclóricos resulta insuficiente. El público exige solvencia vocal, rigor interpretativo y una comunión real con el repertorio, elementos que brillaron por su ausencia en una noche donde el espectáculo rozó la improvisación.
El descontento encontró eco en voces como la de Carmelo González, vecino de la capital guanajuatense, quien externó su indignación sin filtros:
“No se trata del Club de Tobi o de traer a mis cuates; se trata de convocar a verdaderos artistas con sobrada calidad, tratándose del festival más importante de Iberoamérica y el segundo más importante del mundo. Tal parece que ya cualquiera viene a berrear al Cervantino; o los organizadores quieren acabar con el festival, o de plano les vale. Cada vez está más vacío… en fin”.
Exabruptos y diagnósticos severos como este desnudan una crisis de exigencia que los filtros del Cervantino no pueden permitirse ignorar, recordando que la plaza principal de Guanajuato no es un escenario menor, sino la prueba de fuego de cualquier creador internacional.
Por otra parte, esta primera muestra de talento global y nacional dejó claro que el encuentro busca reconocer tanto a trayectorias consolidadas como a propuestas emergentes, poniendo un especial énfasis en visibilizar y promover el papel de las mujeres en las artes. El pulso escénico de este arranque reunió expresiones procedentes de Alemania, Australia, Finlandia y Suiza, así como la sólida representación de estados como Nuevo León y Tamaulipas.
Memoria, tecnología y vanguardia en los escenarios
La oferta dancística e interdisciplinaria deslumbró en diversos rincones de la ciudad. En el Auditorio del Estado, la compañía australiana Bangarra Dance Theatre —distinguida con el León de Oro a la Trayectoria en la Bienal de Venecia 2026— conmovió a los asistentes con Futures Past, una obra dirigida por Frances Rings que entrelaza el cuerpo, la luz y el sonido para explorar la memoria y la resistencia de los pueblos aborígenes e isleños del Estrecho de Torres.
Por su parte, la experimentación tecnológica y la memoria histórica confluyeron en la Galería Hermenegildo Bustos de la Universidad de Guanajuato con Noire, una propuesta de la compañía francesa NOVAYA que sumergió al público, mediante gafas de realidad aumentada y auriculares de conducción ósea, en la historia de Claudette Colvin, la joven afroamericana que en 1950 se negó a ceder su asiento en un autobús segregado de Montgomery, Alabama. En un tono completamente distinto pero igual de cautivador, el artista Olivier Normand transformó las catacumbas del Mesón de San Antonio en un refugio de cabaret íntimo con Vaslav, acompañado por la vibración hipnótica de una shruti box.
La música contemporánea también tuvo momentos memorables con el esperado regreso del Ensemble Modern al Teatro Juárez tras más de once años de ausencia en México, interpretando piezas de compositores internacionales y destacando el estreno de Rojo en azul volátil de la mexicana Diana Syrse. A ello se sumó el virtuosismo del pianista finlandés Joonas Ahonen con las Variaciones Diabello de Beethoven y el estreno en el país de Nueva York de Eric Wubbels.
Identidad, tradición y talento local
El talento de los estados y la fuerza de las tradiciones ocuparon un lugar protagónico en este arranque. En el Jardín San Pedro de la Casa FIC, el Trío Mujeres Tamaulipecas puso a bailar y cantar a locales y visitantes con una fiesta de sones y huapangos de la región noreste, interpretando temas emblemáticos como El querreque y La Malagueña.
Asimismo, la Compañía de Danza Experimental Lola Lince cautivó en el Teatro Cervantes con Operativo Kafka, un montaje que fusiona la danza butoh y el teatro físico con la mística de la Danza del Torito guanajuatense y los Tastuanes de Jalisco. La jornada también contempló la energía circense de Vértigo en la Plaza Allende, la profunda reflexión sobre la intimidad de las personas mayores con La vida secreta de los viejos en el Teatro Principal, el hipnótico arte de la repetición sonora con Julian Sartorius en el Templo de la Compañía, y el cierre íntimo de la cantautora regiomontana Renee en la sesión Trasnoche de la Casa FIC. ¡La gran fiesta del espíritu apenas comienza!




