*Importante que las mujeres sepan esto para buscar ayuda a tiempo
JUAN GARCÍAHEREDIA
Tras resaltar que la menopausia también produce cambios importantes en la vulva, la organización Atha Bienestar destacó en la Ciudad de México la importancia de que las mujeres sepan esto para poder buscar ayuda a tiempo.
“Durante años, la conversación sobre la menopausia se ha concentrado en los bochornos, los cambios hormonales o los tratamientos médicos. Sin embargo, para muchas mujeres esta etapa comienza mucho antes, cuando aparecen molestias íntimas que no saben cómo explicar, síntomas que consideran ‘normales’ o preguntas que nunca se atrevieron a hacer”, destacó el 20 de julio de 2026 el organismo que desarrolla programas de salud y bienestar para fortalecer la salud femenina.
De acuerdo con Atha Bienestar, en el consultorio de la doctora Natalia Domínguez Alfaro, ginecóloga con práctica enfocada en enfermedades vulvares, hay una realidad que se repite todos los días y que rara vez forma parte de la conversación: la menopausia también produce cambios importantes en la vulva.
“La vulva y la vagina no son lo mismo. La vulva es la parte externa de los genitales femeninos; la vagina es un conducto interno. Aunque la diferencia parece simple, conocerla tiene un impacto directo en la salud, especialmente durante la transición menopáusica”, resalta la organización especializada en el bienestar integral de las mujeres.
Para la doctora Natalia Domínguez Alfaro -según Atha Bienestar-, la conversación sobre menopausia necesita ampliarse. Hablar de esta etapa no debe limitarse a los bochornos o a los cambios hormonales; también implica hablar de la salud íntima, de la función sexual, del bienestar y de la capacidad de las mujeres para reconocer los cambios de su propio cuerpo.
La menopausia también sucede en la vulva, y todavía hablamos muy poco de ello. La comezón, el ardor, la resequedad o el dolor no son algo que una mujer deba aceptar en silencio ni considerar una parte obligatoria del envejecimiento, señala la información.
De acuerdo con la especialista, “una mujer que conoce su cuerpo tiene más posibilidades de identificar un cambio, expresar lo que siente y buscar ayuda oportunamente, eso puede hacer una enorme diferencia en su calidad de vida”.




