El terremoto de 7.1 grados Ritcher que sacudió ayer Japón, se registró en la Prefectura de Kumamoto, con un saldo hasta el momento de 32 personas fallecidas y más de 100 heridos, y cuyo epicentro se ubicó cinco kilómetros al este de la ciudad de Uto; los servicios de emergencia trabajan a su máxima capacidad para tratar de normalizar la situación y agilizar el rescate de las víctimas que pudieran estar atrapadas en los edificios que se colapsaron.
Este nuevo cataclismo se repite pocas semanas después del terremoto ocurrido en Venezuela, que dejó un saldo de 5,398 muertos, y más de 16,000 personas heridas, y a solo unas horas de ocurrido el suceso en Uto, tos equipos de emergencia trabajan en forma apresurada para extinguir incendios y rescatar personas atrapadas.
Aunque la región en la que se registró el movimiento telúrico está en una zona de alta sismicidad, el terremoto de ayer fue catalogado como inusual por su magnitud, horas después se registró una réplica de 5.8 grados en las islas de Amakusa que mantuvo en alerta a la región.
Entre los daños causados por el terremoto, se registró el derrumbe de una chimenea industrial en Nippon, que causó víctimas humanas y hay que mencionar que, más de 9,000 personas pasaron la noche en 506 centros de refugio habilitados.
FOTO DE JAPAN TIME




