El Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (MNFM)está de fiesta y no es para menos: su emblemático festival Estación Verano celebró su vigésima edición, consolidándose como un faro de creatividad, cultura y comunidad en Puebla.
Desde sus inicios, este festival ha sido mucho más que un programa de temporada; es un espacio vivo donde el patrimonio ferroviario se entrelaza con el arte, la ciencia y la construcción de una cultura de paz. Con una trayectoria que ha impactado a más de 91 mil personas, Estación Verano reafirma este 2026 su compromiso de descentralizar la cultura, llevando actividades no solo al museo, sino a las 17 juntas auxiliares de Puebla y diversos puntos estratégicos del país, desde municipios con alto índice migratorio hasta otros recintos ferroviarios hermanos.
“Ciudad creativa. Infancias y juventudes innovadoras” es el lema que guía esta celebración, inspirándose en la distinción de Puebla como Ciudad Creativa del Diseño por la UNESCO. Bajo esta premisa, la programación —que se llevó a cabo del 4 al 16 de agosto— fue una invitación abierta a imaginar, crear y aprender.
La cartelera de este año fue sido vibrante y diversa: 17 talleres especializados y una agenda cultural de 10 actividades principales que cautivaron tanto a chicos como a grandes. Gracias a la suma de esfuerzos entre el MNFM, la Gerencia del Centro Histórico de Puebla y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), el festival ofrecío experiencias que van desde lo fascinante hasta lo educativo.
¿Qué nos ofreció esta edición? La oferta fue tentadora: charlas, cine, narración oral con el Festival Internacional “Cuenta sueños. La fiesta de la palabra”, el Planetario Móvil, y recorridos imperdibles por el Pasaje Histórico 5 de Mayo y el Puente de Bubas. Además, la diversión clásica llega con “De vagón en Vagón”, sumado a presentaciones artísticas como el emotivo Ballet Incluyente.
Estación Verano es el resultado de una gran comunidad colaborativa donde se unen universidades, colectivos, artistas independientes y gestores culturales, todos trabajando bajo un mismo objetivo: hacer del museo un punto de encuentro, diálogo y aprendizaje.
Si estás buscando un plan inolvidable para cerrar el verano, el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos te abre sus puertas. No dejes pasar la oportunidad de ser parte de esta historia de dos décadas.




