La prioridad debe ser la seguridad e inversión, subraya el sector patronal
Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el 25 de febrero de 2026 enviará su propuesta de reforma electoral al Congreso de la Unión, el sector patronal alertó que en México no es momento de una legislación de ese tipo; más bien “las prioridades nacionales son la seguridad y la inversión”.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), consideró que la reforma electoral más adecuada es aquella que surge de la ciudadanía, protege los principios democráticos y fortalece a las instituciones.
“Por ello, la mejor decisión es no impulsar cambios que profundicen la polarización y generen confrontación entre los mexicanos, cuando lo verdaderamente relevante es atender los desafíos que enfrenta el país”, puntualizó el organismo patronal.
De acuerdo con esa confederación, en el contexto actual, en el que México enfrenta incertidumbre económica interna y externa, aunado a la necesidad prioritaria de garantizar seguridad, justicia y paz en el país para generar las condiciones necesarias para la inversión, “insistimos en que la discusión de una reforma electoral resulta riesgosa e inoportuna”.
Conforme a dicho organismo, la pretensión de iniciar este debate y plantear cambios institucionales ocurre en un momento especialmente delicado, con retos significativos en materia de seguridad, hechos violentos en distintas regiones, revisión de compromisos con socios comerciales, incertidumbre económica y las debilidades del “Estado de Derechos”.
Ante este panorama -subraya la Coparmex- el país necesita estabilidad, eficacia institucional y resultados concretos, no discusiones que puedan generar mayor división.
“A ello se suma el impacto directo en la inversión y el crecimiento económico. La confianza de inversionistas nacionales e internacionales depende de la estabilidad institucional, la certeza jurídica y la capacidad del Estado para garantizar condiciones de seguridad. Cualquier señal que sugiera debilitamiento de la libertad democrática de los ciudadanos y de las instituciones incrementaría la incertidumbre, frenaría aún más la inversión y limitaría la creación de empleos”, advierte la Coparmex.




